Fundada en 1979 como un shaper con claras raíces californianas, la marca en sus inicios era tan solo conocida en el nicho de amantes y entendidos del surf. Hasta que llegó John John Florence, un hawaiano con rizos de oro y ganó los títulos mundiales en los campeonatos de surf de 2016 y 2017, todo ello patrocinado por Hurley. 

La esencia de la marca está basada en su amor por el océano y su pasión por la libertad de expresión manifestada a través de la cultura de playa, la música y el arte.